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el perdón tonto

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EL PERDON TONTO Y…

Se le llama perdón Tonto a ese que empleamos para sentir durante un rato algo de alivio del cabreo que tengamos por la traición de alguien.

Y se le llama Tonto porque es falso. Solo lo usamos como escape momentáneo, intentando elevarnos para que no duela tanto eso que nos han hecho, convirtiéndose en una herramienta de emergencia.

Y no dura, porque para perdonar es necesaria cierta perspectiva temporal, en la que podamos comprender realmente todo lo que ha intervenido en el asunto.

Y aunque os parezca rara la pregunta, yo me pregunto… ¿Qué motivo tengo para perdonar?

Como sabemos, los estados de humor, aunque sean malos, generan una costumbre, y al final nos sale más a cuenta vivir en el rencor, que hacer el camino para superarlo.

¿Qué necesitamos pues, para querer perdonar?

La respuesta es: Un objetivo.

…EL PERDON INICIATICO

Parecerá una tontería, pero… ¿Por qué perdonas? La respuesta espejo es “Porque es bueno”. Sí, pero… ¿Bueno para qué? ¿Para ser feliz? Hay mucha gente que está a gusto en el rencor, y a su manera son felices…

¿Qué tiene que intervenir para querer quitarse ese estado?

Un sueño. Un proyecto. Algo que salga de ti, y que sea más grande que tú.

Sucede que cuando una persona persigue un sueño tan grande que le obligue a salir una y otra vez de su zona de confort, experimenta un crecimiento interior y exterior asombroso… Pero también se sufre por el camino, porque no es fácil estar fuera de esa zona… Hay miedos, y hay desgastes. Y esos desgastes son un peligro…

Porque muchas veces, llegado el momento de recoger tu premio, esa mochila adquirida en el proceso puede hacer que te alejes de tu premio por rencor del daño sufrido.

Y es en ese momento en el que hay que aplicar el perdón. Ese es el verdadero sentido del perdón. El que, o lo aplicas, o pierdes tu deseo después de todo el trabajo realizado.

En ese momento perdonas, y te perdonas. Y para perdonarte, primero tienes que comprenderte. Que lo hiciste lo mejor que pudiste todo el tiempo, con el estado de conciencia que tenías en ese momento, y que gracias a errores y aciertos has llegado hasta dónde has llegado. Y le agradeces a tu deseo que te ha impulsado desde el futuro para que llegaras ahí, con todo el trabajo que ha implicado el asunto.

Y en ese momento es cuando la renovación interior te ilumina. Eres una persona diferente, y estás dispuest@ a recoger todo lo que por derecho es tuyo.

¡El  momento de la realización! Ahí es ná… 😉

Por eso se le llama el Perdón Tonto, que es usa solo para guardar las apariencias ante los demás y uno mismo, y se usa siempre porque no tienes ningún motivo para perdonar.

El verdadero perdón tiene otro uso y significado.